MI EXPERIENCIA CON EL PERICARDIO

Recientemente, gracias a Nuria González (Osteópata especialista en Osteopatía Bioenergética Celular), he redescubierto mi PERICARDIO. Para definirlo de una manera sencilla, diré que es una palabra que tiene su origen etimológico en el griego y está compuesta por dos elementos:

fisiologia-pericardio
– El prefijo “peri-”, que puede traducirse como “alrededor”.

– El sustantivo “kardia”, que es sinónimo de “corazón”.
Según nos comentaba Nuria, es el protector físico y energético de nuestro corazón, la puerta de entrada de nuestras emociones. Ante cualquier amenaza o miedo, el pericardio se retrae afectando a todo el organismo. Asimismo, el olvido de quienes somos, provoca el miedo, y el miedo provoca el cierre de nuestras células, impidiendo el fluir de la energía, lo que provoca la enfermedad.
Refiere, desde esta perspectiva que la evolución pasa por el reconocimiento de quienes somos. Si no sé quién soy busco el reconocimiento de los demás y esto puede llevarte a la enfermedad. Cada célula de nuestro cuerpo, guarda la memoria de toda la evolución y debemos recordar que en un momento fuimos pájaros.

Haciendo una metáfora, si observamos nuestra estructura física, podemos ver que las clavículas son las llaves de nuestras alas, directamente unidas al esternón. El esternón es nuestra Escálibur, plantada en nuestro pericardio, que a fuerza de olvidar quienes somos se ha endurecido, aprisionando la espada de Escálibur en su retracción. Entre el esternón y el pericardio, está el Timo.

La palabra Timo proviene del griego “thýmos”, cuyo significado es energía vital. Es una glándula que se agranda cuando estamos alegres y disminuye cuando estamos estresados o enfermos.

Añadiendo todos estos conceptos a mi experiencia y conocimientos, me doy cuenta una vez más, que pasamos mucho tiempo buscando algo, que ya tenemos en nuestro interior, algo que ya somos, algo que olvidamos un día y que estamos destinados a encontrar.

Mi reflexión, tras esta experiencia, es que cuando nuestro pericardio está libre, nuestro corazón funciona con fluidez, porque no tiene presión. En ese estado, todo nuestro cuerpo siente la vitalidad inicial con la que nacimos y que se encuentra en nuestro interior, a veces, aprisionada, por el estrés o la enfermedad. El corazón, donde se encuentra la energía vital, primer signo de vida en el vientre materno, sufre los traumas y dificultades emocionales, desde allí se envía información al cerebro, que llega al tálamo. El tálamo, forma parte del sistema límbico, es el punto de encuentro de casi todos los nervios que conectan los hemisferios cerebrales y al cuerpo con el cerebro. Es el encargado de procesar la información que llega del exterior y transmitirla a la corteza cerebral.

Haciendo una referencia a la teoría de los cuadrantes cerebrales de Ned Herman y la aportación de Coequipo a esta teoría, encuentro de nuevo la similitud, la necesidad de equilibrio cerebral, la búsqueda de nuestra esencia, el cuadrante con el que nos identificamos, donde vivimos actualmente, y en el que nos sentimos realmente cómodos, momento en el que fluimos con nuestra energía vital. Al igual que cuando nuestro corazón está liberado, podemos fluir y nos alejamos de la enfermedad, cuando estamos cerebralmente equilibrados, nuestras emociones fluyen y somos capaces de proyectar, conceptualizar y organizar nuestra vida y todo lo que ella conlleva.
Pericardio liberado y cerebro equilibrado, continúo mi proceso de autoconocimiento.

Victoria García Martínez
Psicóloga y Coach de Equilibrio

Iniciando el curso escolar

cropped-cropped-foto-arbol-logo.pngYa estoy totalmente preparada para el nuevo  curso escolar, en el que me propongo manteneros más al  día de mis movimientos.  Este verano he tenido tiempo para  todo,  incluso para asistir  a un curso de formación en Carmona, en la Universidad Pablo de Olavide, un entorno estupendo. La formación venía de la mano Mentoris, Asociación Ariadna.

Como sigo empeñada en apoyar y acompañar a todo aquel adolescente al que le pueda  aportar algo  y a sus familias, pues me embarqué en el curso “Violencia Filioparental:  intervención integral”.

Me apetecía dejaros aquí mis apuntes y reflexiones porque me ha parecido una formación muy útil que abarca diferentes modelos de intervención con nuestros chicos y chicas que se sitúan lejos de los modelos tradicionales.

Durante tres interesantes jornadas, pudimos disfrutar de la experiencia de diferentes profesionales que desde su lugar de trabajo, se muestran implicados en la atención de las necesidades de adolescentes y jóvenes que viven una situación de conflicto en sus familias. A lo largo de todo el curso se reforzó la creencia del poder transformador de la educación, en la que interviene lo individual, lo familiar, lo social, lo profesional y lo comunitario. La educación como un proceso donde se implica tanto la familia como la sociedad en general. Las exposiciones se centraron en chicos y chicas preadolescentes, adolescentes y jóvenes con problemas para canalizar sus emociones que derivan en la violencia filioparental.

A lo largo de la primera jornada, se fue definiendo la situación actual, respecto a familias y la adolescencia. La Subdirectora general de Infancia y Familia, Dña. Josefa Vázquez Murillo, presentó el II Plan de Infancia y Adolescencia. En su exposición manifestó que existe conciencia en la administración sobre las dificultades que se están planteando en los centros respecto a la heterogeneidad de la población que está llegando, “estamos mezclando los lobos con las gallinas”. Comentó que en los centros de protección están ingresando menores con antecedentes de agresividad para los que haría falta otro recurso. Ante esta realidad planteó, en un futuro,la creación de soluciones intermedias entre protección y reforma.

En su exposición, D. José Luis Sancho, psicólogo y director del centro Campus Unidos, nos habló de su experiencia en el “Programa Recurra- Ginso”, en Madrid. En este programa, trabajan con familias y adolescentes con conflictos y trastornos del comportamiento. Partiendo de la biografía del menor y desde su propia perspectiva, realizan sesiones conjuntas con la familia donde pueden expresarse y reestructurar sus vivencias. Se trata de un recurso privado en el cual atienden a menores de 12 a 18 años desde un modelo ecológico y una perspectiva sistémica. Tienen una capacidad de 100 plazas atendidas por 90 profesionales, aproximadamente.

D. José Luis nos describió tres tipos de adolescentes que ejercen VFP, partiendo del desarrollo de su proceso de apego familiar:
– Acogedores-Sociopáticos
– Sumisas- Seductoras
– Inmaduros-Complacientes

Planteó, asimismo, cómo la sociedad colabora a la generación de la agresividad y los modelos inadecuados de interacción familiar que les presenta a los chicos y chicas.

Para finalizar nos mostró los excelentes resultados de cinco años de intervención, que han propiciado recibir solicitudes de las administraciones para aplicar dicha experiencia a nivel público, no pudiéndose llevar a cabo por falta de recursos económicos, en general.

Asistimos, también, a la exposición de Dña. Mayte Salces, técnica en la oficina del Defensor del Menor de Andalucía. Ella nos presentó un estudio realizado en los 15 centros de reforma de la Comunidad de Andalucía. Refirió haber realizado algunas mejoras, en estos recursos, a partir de dicho informe.

Dña. Maribel Hidalgo y D. José Mª Carrasco, Técnicos de la Fiscalía de Menores, expusieron la dinámica de su trabajo, donde intentan preservar el interés superior del menor a través de:
– Principio de la mínima intervención.
– Carácter restaurativo.
– Flexibilidad en la adopción y ejecución de medidas.
– No proporcionalidad.
– Principio de Inmediatez.

Durante la tarde nos iniciamos en el conocimiento del funcionamiento y la metodología Mentoris, bajo la explicación de Dña. Cosette Franco, socia-fundadora de dicho método. Se trata de un innovador método de intervención socioeducativo para familias con hijos adolescentes y jóvenes con problemas de conducta. A través de ejemplos de casos prácticos fue descubriéndonos su método. Atienden a los menores en su espacio natural, donde se desenvuelve su día a día. Trabajan con un perfil de familias de clase alta-media que no está en riesgo de exclusión, por lo que no son usuarios de los SSCC.

El método MENTORIS se caracteriza por su carácter innovador debido fundamentalmente a dos aspectos:
– Interviene en los espacios de desarrollo de jóvenes, adolescentes y sus familias (en hogares, espacios informales, centros educativos, …)
– Contempla a todos los agentes familiares: “Para educar a un niño hace falta una tribu entera” – Proverbio africano -.

La primera dificultad con la que se encuentran es con la voluntariedad del joven o adolescente, por lo que trabajan con la conexión emocional como recurso educativo para menores y familias.

La segunda jornada, comenzó con la intervención de profesionales de la Unidad de Salud Mental Infanto-juvenil del Hospital de Valme. Dña. Luna Gómez, psicóloga clínica y Dña. Mª Dolores Gómez, psiquiatra. Esta última, es la profesional referente de algunos de los menores de nuestra entidad. Ambas fueron ilustrando el funcionamiento de este recurso y las características de los menores que atienden actualmente.

“Desde una visión comprensiva de los problemas de conducta y agresividad en la adolescencia desde la clínica, fueron profundizando en los aspectos relacionales y dinámicos que subyacen más allá del diagnóstico y que ayudan a orientar la intervención y comprender a los protagonistas de la misma” (tomado de su exposición).

D. Luis Aretio, psicólogo infantil y de familia, nos habló de los factores psicológicos de la conducta, de la importancia de los antecedentes emocionales, la historia de vida, los factores socioculturales,las vivencias de los cambios, las etiquetas,… .

También nos presentó su “autoescuela para padres”. A la que se puede acceder desde el siguiente enlace: http://autoescuelaparapadres.com/. Se trata de un proyecto educativo orientado a apoyar a las familias en un proceso tan importante como es la EDUCACIÓN de sus hijos e hijas.
“Cada padre y cada madre tiene un perfil educativo particular, cada familia aborda la educación de forma diferente y esto tendrá consecuencias en nuestros hijos/as que debemos conocer y sobre las que podemos trabajar” (tomado de su blog).

Con D. Antonio Reina García, de la Asociación PONTE, descubrimos otras alternativas para intervenir en los conflictos, desde el teatro, el psicodrama,… con una perspectiva sistémica. Esta asociación trabaja con el ETF y con la Dirección General de Infancia y Familia. Sus intervenciones tienen una duración de 9 semanas, trabajando individualmente y en grupo con los menores y sus familias.

Me quedé con esta reflexión “Acompañamos a los adolescentes a su infierno, tenemos experiencia en hacer ese camino y volver, pero hay una línea que sólo va a traspasar el adolescente, él decide si actúa o no”. Me resultó poderosa para la intervención.

También pudimos asistir a la experiencia de la intervención con esta tipología de menores, desde la visión de los Servicios Sociales Comunitarios. Dña. Javiera Asencio, Psicóloga de la UTS Casco Antiguo de Sevilla, nos fue relatando su experiencia en este servicio desde el “Proyecto de prevención de la Violencia Filioparental”.

Este proyecto pretende:

  • Hacer nuevos abordajes a nivel grupal con un modelo mixto, psicoeducativo, sistémico y terapeútico, trabajando a nivel individual, cuando sea necesario.
  • Ayudar a resolver las dificultades emocionales y estimular el desarrollo personal.
  • Plantear estrategias educativas para que los padres puedan atender las necesidades de sus hijos.
  • Preservar los vínculo afectivos.

Comentaba también algunas dificultades con las que se encontraban, a la hora de la detección, porque en muchos casos el hecho violento se oculta y se normaliza. Nos habló Dña, Javiera de 6 niveles en el perfil de los menores que ejercen violencia filioparental, que van desde las rabietas a la agresión propiamente dicha.

Al final de esta segunda jornada, Dña. Carmen Agudo y D. Iván Blanco, nos explicaron el funcionamiento de la metodología Mentoris con un caso práctico. Cómo inician el primer contacto, las mesas de compromiso, las charlas con la familia, la conexión emocional con los chicos,… . Fueron atendiendo a todas las cuestiones, a la vez que explicaban los fundamentos del método.

Durante la tercera jornada, pudimos disfrutar de la ponencia de Dña. Alma Serra, de la Asociación Rumbos, quien dirige la Asociación española de educación emocional. Nos habla de la importancia del apego en la educación y de las consecuencias que puede tener un trastorno en la construcción del mismo, así como de su relación con la VFP.

Planteó los cuatro tipos de apego, y cómo la frustración, ante las necesidades no satisfechas, nos lleva a la agresividad, que puede ser externalizando o internalizando la conducta. Dando lugar a psicopatías o depresiones en los adolescentes.

Asimismo, siguiendo a J. Bowlby plantea la figura del educador como una base segura desde donde el menor puede explorar.Ofreciendo así una segunda oportunidad a los menores que no han conseguido establecer un vínculo sano con sus cuidadores.

Para terminar, Dña. Cosette Franco, retomó la explicación del Método Mentoris, como modelo de intervención en el ámbito familiar con adolescentes con problemas de conducta, realizó un análisis y evaluación de los resultados obtenidos con los casos llevados hasta el momento, planteando un alto nivel de resultados positivos.

Espero que esta información os sirva para situar una realidad de gran actualidad, realidad que a veces, nos encontramos en los propios centros de protección. Este curso me ha ofrecido una visión global de las intervenciones que se están llevando a cabo desde diferentes perspectivas y recursos, de los que podemos sacar lo mejor para intervenir con cada uno de  nuestros chicos y chicas.

Victoria García Martínez.
Psicóloga y Coach

LA AUTORIDAD EN LA ADOLESCENCIA

Parents comforting daughter IS732-077 (AP/Image Source)
Parents comforting daughter IS732-077 (AP/Image Source)

Una vez que hayamos entendido la adolescencia como un paso más en nuestra evolución, podremos apreciar lo importante de que dicha etapa transcurra de la mejor manera posible.

Durante la adolescencia se va a asentar una parte importante de nuestra personalidad, nuestros valores y creencias.

Es muy positivo que durante esta etapa nos mostremos inconformistas, esa actitud nos lleva a replantearnos las situaciones, las sociedades, la política, la familia, los amigos,… y a hacernos una opinión propia al respecto. Opinión que irá madurando a lo largo de nuestra vida.

En la adolescencia, la psicología positiva aporta una perspectiva esperanzadora. Se centra en las cualidades positivas y en cómo desarrollarlas, previniendo patologías que aparecen cuando no le encontramos sentido a la vida.

Para un adolescente, los adultos son la disciplina, la exigencia, la norma,…. Pero, también son los referentes, la seguridad. ¿Qué tal si nos centramos en que realmente, sientan esa seguridad y esa confianza para tomarnos como referentes?. Quizás disminuiría los enfrentamientos.

La adolescencia de un niño va a depender de muchos factores, pero si hay algo que esté en manos de los adultos, es encontrar la mejor manera de gestionar nuestras emociones ante los adolescentes. ¿Qué sentimiento te despierta un adolescente?.

En esta etapa va apareciendo el sentido crítico, el razonamiento abstracto y una mayor madurez. Comienzan a darse cuenta de los defectos y debilidades de los adultos y empezamos a dejar de ser ese referente incuestionable.

Ante esta realidad, será importante:
– Que exista acuerdo entre los adultos responsables respecto a la forma de educar.
– Que se ofrezca un ambiente familiar seguro.
– Que practiquemos siempre con el ejemplo siendo coherentes en nuestro discurso.

A veces, pensamos que cuando los adolescentes nos cuestionan, lo hacen en un acto de rebeldía y actuamos a la defensiva, imponiéndonos, sin dar explicaciones. Debemos saber que ganamos más autoridad cuando:
– Se dan explicaciones comprensivas.
– Se permite el consenso de las normas a una determinada edad.
– El respeto es bidireccional.
– Existe congruencia en el adulto.
– Se elogia, motiva y reconoce en la mayoría de los casos.

Victoria Eugenia García Martínez
Psicóloga y Coach

Parents comforting daughter IS732-077 (AP/Image Source)
Parents comforting daughter IS732-077 (AP/Image Source)

Taller de Autoestima

Autoestima

Esta entrada va dirigida a todos mis seguidores, los que conozco y los iré conociendo. He visualizado durante un tiempo, como dice mi logo, cómo intervenir con los adolescentes desde una metodología diferente, poniendo en práctica todos mis conocimientos y experiencia, y ahora ha llegado el momento de experimentar desde mi propia esencia. Esto es sólo el principio de un nuevo camino que continuaré compartiendo con vosotros. A partir de abril, comienzo a impartir, de la mano de Coequipo, un taller de AUTOESTIMA PARA ADOLESCENTES. Os dejó el enlace con la información por si conocéis a alguien interesado y si no para que lo compartáis y me ayudéis a difundirlo por las redes.

Muchas gracias

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Victoria Eugenia García Martínez

UNA EXPERIENCIA CON ADOLESCENTES

adolescentesOs cuento una de mis experiencias llevada a cabo con grupos de adolescentes que me ha resultado muy gratificante. Planteé esta experiencia, apostando por que los adolescentes y preadolescentes, tuvieran un espacio para su desarrollo personal, que les permitiera adquirir herramientas para afrontar, fortalecidos, la cantidad de decisiones que se les van a presentar en este momento de la vida de gran incertidumbre, la adolescencia. Y asimismo, fueran conscientes de sus fortalezas y debilidades, reforzando las primeras e implementando las segundas, liberando todo su potencial para incrementar al máximo sus capacidades de ejecución.

Para ello les planteé a varios grupos de jóvenes, la posibilidad de acompañarlos en la realización de los objetivos reales que se propusieran, con la finalidad de:

– Procurar un espacio de trabajo personal y/o grupal.
– Trabajar a nivel de emociones, analizando las fortalezas y debilidades.
– Fomentar el liderazgo personal de los adolescentes.
– Acompañarles en la búsqueda de su para qué.
– Orientarles en la búsqueda de alternativas.

Planteé el trabajo desde actividades enfocadas al:
– autoconocimiento
– proactividad y liderazgo
– pensamientos limitantes y miedos, emociones.
– estrategias de motivación

Como resultados obtuve:
– Mayor nivel de autoconocimiento.
– Inicio de un proyecto de vida personalizado con datos de realidad.

Os describo la experiencia:

Se trataba de mostrarles a los jóvenes, qué pueden hacer con los recursos con los que cuentan y cómo se sienten acerca de lo que pueden y/o no hacer con éstos.

Tenemos una generación de jóvenes, que puede perderse si no se replantean sus valores, sus creencias y su talento. Esta experiencia se pone en marcha a través de una metodología basada en el coaching.

Se llevaron a cabo sesiones de grupo, a través de dinámicas motivacionales, de autoconocimiento, resolución de conflictos y trabajo de las emociones. Todo bajo la metodología del coaching, utilizando las preguntas poderosas, el feedback, la escucha activa, la empatía y la intuición.

Se trabajó, en los diferentes grupos, adaptando las dinámicas a las características de cada uno:

– El conocimiento del grupo, la cohesión y la confianza, para constituirlo como herramienta de apoyo a nivel individual. Estrategias de motivación.
– El autoconocimiento: fortalezas y debilidades, (DAFO).
– Proactividad y liderazgo. Pensamientos limitantes.

En los casos que se consideró necesario se complementó el proceso con sesiones individuales.

En la evaluación de esta experiencia he podido detectar como fortalezas:
– La creación de una rutina, donde apareció un espacio para hablar de sentimientos, proponerse objetivos y analizar conductas, buscando alternativas en la actitud ante la vida que conlleva a una mejora en los resultados.
– La cohesión del grupo, en algunos momentos de necesidad de apoyo.
– La iniciación de un cambio respecto al discurso interior que nos lleva al cambio en las actitudes, conductas y resultados obtenidos.

Y como debilidades:
– La falta de un diagnóstico de los casos que hubiese permitido una selección de los participantes, en función del nivel de motivación y capacidad de compromiso.
– La necesidad de más tiempo de dedicación al grupo, que no estaba prevista.

En resumen, pude observar que los jóvenes se llevaban, un aumento en la toma de conciencia y una oportunidad para reflexionar sobre actitudes, emociones y sentimientos que después repercutirán en las reacciones que se tengan ante las diferentes circunstancias de la vida.

Interviniendo con esta metodología, con los adolescentes y preadolescentes, crearemos sociedades más justas, donde éstos, puedan desarrollarse adecuadamente y cumplir sus sueños.

Recomendaciones:

Los adolescentes, en general necesitan que se crea en ellos y que se les acompañe, sin dirigirlos, hacia la consecución de sus sueños.

Ésta es una experiencia creativa, con una metodología innovadora en la intervención social con adolescentes, que se puede llevar a cabo en muchos ámbitos, adaptándolo a las características de la población implicada y de las circunstancias que los rodeen.

Usadlo si os sirve.

Victoria Eugenia García Martínez

Psicóloga y Coach

TU NUEVA VIDA EMPIEZA HOY

pajaroCuando te sientes como un pájaro en una jaula de oro, es el momento de cambiar. Si tu entorno no te permite crecer, quizás es que debes salir de él. Pregúntate ¿realmente quiero crecer?, si tu respuesta es afirmativa, ¿a qué estás esperando?. Justificaciones y excusas siempre van a existir para anclarte a tu comodidad, a tu zona de confort. Pero si de verdad sueñas con algo mejor ¡ADELANTE!.
Los miedos te acompañarán, utilízalos para mantenerte alerta, para mantener la guardia y no parar hasta conseguir tu objetivo.
¡TU NUEVA VIDA EMPIEZA HOY!

by:Victoria Eugenia García Martínez

Psicóloga y Coach

Unas personitas invisibles

Buenas, estaréis pensando que se me han alargado demasiado las vacaciones de verano. Sin darme cuenta estamos en otoño. ¿Qué he estado haciendo?. Pues, os lo diré evolucionar crecer, resituarme, y continuar con mi trabajo de autoconocimiento. Mientras más buceo por mi mundo interior, más profundo quiero llegar y menos oxígeno necesito, ¿te pasa a ti, tainvisibles1mbién?.

En estos meses he aprendido muchas cosas que me encantará compartir con vosotros. Una de las últimas cosas ha sido cómo equilibrando mis hemisferios cerebrales, puedo aumentar mi potencial y ser más productiva. Pero de esto os hablaré más adelante.
También he comprobado aquello que me contaban en las clases de psicología evolutiva, de lo importante que es la primera infancia y cómo puede llegar a determinar nuestras vidas.

Hoy me gustaría hablaros de unas personitas invisibles. De aquellos niños y niñas que han sufrido en su infancia algún tipo de maltrato (negligencia, abusos, palizas, amenazas, insultos, vejaciones,…) por parte de las figuras que tenían que protegerles. Y quiero hablar también de esos niños niñas que alguna vez entraron en contacto con la administración y fueron tutelados porque necesitaban ser protegidos.
Aquellos, que en algunos casos fueron adoptados o acogidos, porque dada su situación era la mejor alternativa, la mejor opción.

Es posible que a medida que vaya dando detalles de las vidas de estos niños y niñas, alguien se dé por aludido y se sienta ofendido y quizás no comparta mi perspectiva. Discúlpenme, no tengo intención de molestar a nadie, pero después de más de 12 años trabajando en este ámbito, me siento con la responsabilidad de hacer visibles a esas personitas. Y al fin y al cabo, sólo es una opinión más en una sociedad libre. Así que no me lo tengan en cuenta.

En estos años, he tenido que aprender a gestionar mis frustraciones ante situaciones que me parecían totalmente injustas, en algunos casos fruto de decisiones políticas, administrativas y organizativas; y en otros casos, fruto de la incompetencia, la dejadez, la desmotivación o el síndrome de burnout de algunos profesionales.

Cuando un menor es retirado de su familia, porque las condiciones físicas y/o psicológicas que lo rodean no son las más adecuadas para su desarrollo psicológico, social y emocional, se presupone que va a recibir todo lo necesario para crecer en situación de igualdad, respecto a otros menores que se encuentran en entornos más normalizados.
Pues, no siempre es así. Os cuento, la administración cuenta con ciertos recursos para atender a estos menores desde que son retirados de sus familias. En estos recursos, habitualmente, hay profesionales comprometidos, de vocación (al menos esa es mi experiencia), profesionales que buscan con empeño, utilizando todas sus estrategias y habilidades, la mejor manera de ayudar a estos niños y niñas a comprender su situación, a aceptarla, asimilarla y dejarla estar para que no llegue a bloquear su crecimiento. El objetivo es que comprendan, perdonen y salgan adelante.

Una vez llegue su mayoría de edad, estas personitas dejarán de ser niños y niñas, para ser adultos. Pareciera que de la noche a la mañana ya no necesitaran una protección, una orientación, un techo seguro,…. Sí, es cierto que cuando se acerca el momento, esos profesionales concienciados, comienzan a exigirles en su comportamiento, en sus actitudes, lo que más tarde se van a tener que exigir ellos mismos, si pretenden buscarse un futuro digno y romper con el círculo marginal del que fueron retirados un día.

Y hasta aquí, quizas, no entenderéis mi tono algo gris. Pero, sigo avanzando, esos recursos que se les ofrecen a estos niños y niñas no son suficientes, ni siquiera aceptables. Y ésta es mi experiencia, quiero recalcar.

A ver, os planteo una cuestión, y si por tu formación estás relacionado/a con la experiencia que estoy contando, intenta olvidarte de ésta y utilizar sólo tu lógica. ¿Qué crees que puede necesitar un niño de 6, 7, 8, 9,…… años, cuando es retirado de su familia, de su entorno, de su vida,… porque mejor o peor las personas con las que crecemos son nuestros referentes, confiamos en ellos y existen sentimientos de cariño, protección, pertenencia, … , de una manera patológica quizás, pero existen.

Bueno a mí se me ocurriría:
– Apoyo psicológico, para reformular su situación, gestionar sus emociones y sentimientos, asumir su realidad, aprender a identificar el daño y ser capaces de sanarlo.
– Un número suficiente de profesionales comprometidos, que los atiendan diariamente como si no hubiese otra cosa que hacer.
– Objetividad, profesionalidad y coordinación entre todos los profesionales implicados en los casos.
– Menos política y más hechos.

Esto no siempre es así, y a los 16 o 17 años, llegan a estos recursos chicos y chicas con la vida destrozada, retirados de su familia hace años, y con un recorrido institucional de “expertos”. Y según mi experiencia, el problema no es sólo de la situación familiar de donde se le saco hace muchos años. La administración, es responsable de ese niño o niña, pero no dispone los recursos adecuados. Se me viene a la mente algo que leí no hace mucho: “En las jerarquías, normalmente, las personas que toman las decisiones, no son las que van a implementarlas”, por eso el desequilibrio, entiendo yo, de las necesidades y los recursos.

Llegados a un punto de autodestrucción, estos niños y niñas dejan de confiar en los adultos que estamos a su alrededor, comienzan a presentar aptitudes que provocan el rechazo y la ira de cualquiera que esté a su lado. Empiezan a probar las estrategias que un día aprendieron en sus familias, engaños, lealtades patológicas, manipulaciones, ….

Estas personitas invisibles necesitan un equipo de trabajo completo, comprometido, capaz de escuchar opiniones de otros profesionales que le puedan ayudar a tomar la mejor decisión.

Os recuerdo aquí, la importancia de trabajar con las familias, pero desde el empoderamiento como os comentaba en la anterior entrada. El trabajo con estos niños/niñas debe ir en paralelo y coordinado entre los profesionales que trabajan con ellos y los que trabajan o deberían trabajar con las familias.

Y ahora sí, te pido un favor, tanto si tu trabajo está relacionado con la vida de estas personitas invisibles, como si no, reflexiona sobre esto, crea tu propia opinión y compártela.

Y después piensa qué puedes hacer por esta parte de la sociedad. Mañana estos niños y niñas convivirán con nuestros hijos, con nuestros sobrinos, … .

Yo por mi parte, y os comparto por si os sirve, siempre que puedo intento ayudarles a que hagan una toma de conciencia, se planteen un objetivo, valoren las opciones y planifiquen un plan de acción que les sirva para evolucionar de la mejor manera utilizando todo su potencial. A veces, están receptivos y otras veces no. Pero, cuando les queda un poco de paciencia aún, y son capaces de confiar, consiguen salir adelante, desarrollando su capacidad de resiliencia. Y la gratificación para el profesional, no tiene precio.

Muchas gracias por vuestra atención.

Victoria Eugenia García Martínez
Psicóloga y Coach

LA INTERVENCIÓN SOCIAL A DEBATE.

debateLlevo varias semanas intentando montar un puzle que tengo en mi cabeza. Las piezas son mi experiencia, mi aprendizaje, mi percepción de las cosas y la opinión de los demás.

He tenido la suerte de compartir mis inquietudes con diferentes profesionales, y es por eso que me lanzo a publicar estos pensamientos.

Tras varios años trabajando en la intervención psicosocial, siento la responsabilidad de hacer un poco de autocrítica y plantear alternativas.

Los profesionales que trabajamos en el ámbito social, y hablo de todas las disciplinas implicadas, tendemos a infravalorarnos, a no poner en valor nuestras funciones  y nuestros logros.

En muchos casos, los profesionales de la intervención social, dependen de las administraciones,  de manera directa o indirecta. Por este motivo, se sienten maniatados a la hora de tener iniciativas y tomar decisiones, ya que se enfrentan a una Institución Pública, tan rígida, en algunos casos, como es la Administración. Esto se debe principalmente,  a la  burocracia y a la estructura piramidal que la conforma.

El modelo de intervención social, al igual que cualquier otro, depende de una  serie de hábitos en la dinámica de intervención. John Whitmore, en su libro “Coaching, el  método para mejorar el rendimiento de las personas”, describe cuatro pasos, de los  que ya os he hablado en otra ocasión, para  un cambio en los hábitos:

1º Toma de conciencia.

2º  Aceptar que estamos en la zona de confort.

3º Decisión-Responsabilidad.

4º Acción.

Este autor  refiere, “Para eliminar cualquier condicionamiento o costumbre, en primer lugar, es necesario que la  persona sea consciente de la existencia de determinada actitud concreta. El segundo paso, consiste en aceptar que es una respuesta condicionada.  La tercera fase, es que la persona esté  dispuesta a abandonar  la  conducta o actitud en cuestión  (responsabilidad). Y el  último paso, consiste en abandonar la conducta o actitud, voluntariamente.”

Podemos utilizar estos cuatro pasos para cambiar  hábitos negativos,  ya  instaurados  en los profesionales  de la intervención social. Se trata del empoderamiento y la puesta en valor de  éstos.

Un profesional empoderado, es un profesional  con iniciativa, sin miedos, implicado en su trabajo,… .  Las características anteriores, reducen el impacto del desgaste profesional, para lo que es necesario crear espacios de destensión y talleres dirigidos o semidirigidos donde estos profesionales tuvieran un lugar para compartir dificultades y posibles soluciones.

Sin embargo, este planteamiento, conllevaría un cambio en el planteamiento de los Servicios  Sociales,  en general. El objetivo  sería,  transmitir desde los profesionales a las  familias,  esta idea de empoderamiento que ellos mismos hubieran podido experimentar. Se trata de abandonar de una vez por todas,  la beneficencia en la intervención social, de hacer a la familias, protagonistas de su verdadero cambio y  responsables de su toma de decisiones.

Esto, descargaría a los profesionales de responsabilidades que no les  tocan realmente, y que asumen  desde la perspectiva de la sobreprotección. Cuando trabajamos desde esta perspectiva, nos olvidamos que de esta forma sólo conseguimos hacer  a los usuarios, cada vez más  dependientes del sistema y aumentamos su sentimiento de incapacidad.

Las grandes  empresas, utilizan técnicas innovadoras para  desarrollarse y salir adelante. En empresas conocidas por todos, como Apple,  son líderes en su sector,  por trabajar desde un nuevo enfoque. ¿Por qué desde la intervención social, no innovamos  y lideramos desde otra perspectiva?.

Si no estamos contentos  con el funcionamiento,  ¿por qué no actuamos?. Y no hablo de manifestaciones multitudinarias, hablo de un cambio desde  la acción, un cambio en nuestra forma de percibir la intervención social, un cambio que empezará cuando nosotros mismos nos lo creamos y consigamos que nuestros usuarios vean y perciban la intervención social como lo que es, un instrumento de apoyo  para ellos,  y que  aprendan a utilizarlo. Después la idea se  irá transmitiendo de unos a otros, y llegará  el cambio.

No  hace mucho, por accidente, asistí a una reunión  con profesionales de la intervención social de distintos ámbitos, ¿sabéis lo que pude  percibir?,  conformismo, miedo al cambio y frustración. Pero tras  un análisis más  profundo, pude ver profesionales competentes, con un gran potencial y vocación, con instintos adormecidos que sólo necesitaban un líder firme y seguro que les diera la fortaleza de iniciar el cambio.

Mi nuevo proyecto es hacer llegar  esta idea a todos los profesionales de la intervención social.  Si estás de acuerdo, contribuye difundiéndola por las redes.

Victoria Eugenia García Martínez

Psicóloga y Coach

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